Bipartición: definición, proceso y ejemplos
La reproducción permite que los seres vivos originen nuevos individuos y mantengan su especie. Puede ser sexual, cuando intervienen células reproductoras procedentes normalmente de dos progenitores, o asexual, cuando un solo organismo produce descendencia sin fusionar gametos. La bipartición es una de las formas más sencillas y eficaces de reproducción asexual, sobre todo entre organismos unicelulares.
¿Qué es la reproducción asexual?
La reproducción asexual consiste en formar uno o varios descendientes a partir de un único organismo. No intervienen la fecundación ni la unión de células sexuales. En muchos casos, el nuevo individuo recibe una información genética muy parecida o prácticamente igual a la del organismo que lo origina.
Este mecanismo permite aumentar rápidamente el número de individuos cuando las condiciones del medio son adecuadas. Sin embargo, al existir poca variación genética entre progenitor y descendientes, una misma enfermedad o un cambio ambiental puede afectar de forma semejante a muchos individuos.
¿Qué es la bipartición?
La bipartición, también llamada fisión binaria, es una reproducción asexual en la que una célula u organismo unicelular duplica su material genético y después se separa en dos células hijas. Cada una recibe una copia de la información genética y puede continuar viviendo como un organismo independiente.
Es característica de numerosos organismos procariotas, como las bacterias y las arqueas. También se emplea el término para describir procesos semejantes en algunos organismos unicelulares eucariotas. La rapidez de este mecanismo depende de factores como la disponibilidad de nutrientes, la temperatura, el agua y la presencia de sustancias perjudiciales.
¿Cómo se produce la bipartición?
Aunque el proceso puede presentar diferencias según el organismo, normalmente sigue una secuencia parecida:
- Duplicación del material genético: la molécula de ADN se copia para que puedan formarse dos conjuntos de información genética.
- Separación de las copias: las dos copias del ADN se sitúan en zonas diferentes de la célula. En las bacterias, este movimiento está relacionado con el crecimiento de la célula y con estructuras celulares que ayudan a organizar la división.
- Alargamiento celular: la célula aumenta de tamaño y las copias del material genético se alejan entre sí. De este modo, cada futura célula hija queda asociada a una copia.
- Formación del tabique: la membrana y, en las bacterias que la poseen, la pared celular comienzan a cerrarse en la zona central.
- Separación: el tabique termina de formarse y se originan dos células hijas. Si el entorno ofrece recursos suficientes, ambas pueden crecer y dividirse de nuevo.
En este proceso no hay mitosis en sentido estricto, porque los procariotas no tienen un núcleo delimitado ni cromosomas organizados dentro de él como las células eucariotas. Lo esencial es que el ADN se replique y se distribuya antes de que la célula se separe.
Tipos de bipartición
La bipartición puede clasificarse según la dirección o el patrón que sigue la separación celular. Esta clasificación se utiliza especialmente al describir la reproducción de ciertos organismos unicelulares.
- Regular o simple: la célula se divide en dos partes de tamaño parecido mediante una separación que no destaca por seguir una orientación especial. Es habitual en muchas bacterias.
- Longitudinal: el tabique se forma siguiendo el eje largo del organismo. La división aparece orientada de un extremo al otro.
- Transversal: la separación se produce de manera perpendicular al eje longitudinal, como si el organismo quedara dividido en dos segmentos.
- Oblicua: el plano de división se sitúa en una dirección inclinada, intermedia entre la longitudinal y la transversal.
- Múltiple: el material celular se organiza para producir más de dos células hijas en un mismo episodio reproductivo. Por ello, algunos autores diferencian este proceso de la bipartición estricta, que origina exactamente dos células.
- Irregular: la división no mantiene una orientación fija o una forma claramente simétrica. Puede observarse en organismos cuya estructura no presenta un eje definido.
Ejemplos de organismos que se reproducen por bipartición
Muchas bacterias se multiplican mediante fisión binaria. Entre ellas se encuentran especies con formas diversas, como cocos, bacilos o espirilos; la forma de la célula no determina por sí sola el modo exacto en que se produce la división. Las arqueas también pueden utilizar mecanismos de división celular semejantes.
En algunos organismos unicelulares eucariotas, la división puede seguir direcciones concretas. Por ejemplo, ciertos protozoos se separan longitudinalmente, mientras que otros lo hacen transversalmente. En estos casos, además de duplicarse el material genético, deben repartirse correctamente estructuras como el núcleo y otros componentes celulares.
La bipartición no debe confundirse con la gemación. En la gemación aparece una prolongación o yema que crece hasta separarse, de modo que las dos partes no se forman inicialmente con el mismo tamaño. En cambio, en la bipartición el organismo se escinde en dos células hijas a partir de una división celular coordinada.
Vídeo explicativo
Autor
Elena Vidal
Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.