Cuáles son las notas musicales en el pentagrama: nombres, posición y duración
Para representar una melodía por escrito no basta con indicar qué sonidos deben producirse. También es necesario señalar si son más graves o más agudos, cuánto duran y cuándo debe intervenir cada uno. La escritura musical permite organizar toda esa información. En ella, el pentagrama sirve como espacio de referencia y las notas musicales indican principalmente la altura de los sonidos.
Qué son las notas musicales: definición sencilla
Las notas musicales son signos y nombres que utilizamos para identificar sonidos de distinta altura. Gracias a ellas podemos escribir, leer, interpretar y conservar una melodía. En cierto modo, cumplen una función parecida a la de las letras en el lenguaje: las letras forman palabras y frases, mientras que las notas se combinan para formar melodías, acordes y obras musicales.
Una nota escrita en una partitura no informa por sí sola de todos los aspectos de la interpretación. Su posición ayuda a saber qué altura tiene, mientras que su figura indica cuánto tiempo debe durar. Además, el contexto musical puede modificar su sonido mediante alteraciones, indicaciones de ritmo o signos de expresión.
Cuáles son las siete notas musicales
En la tradición musical occidental se emplean siete nombres básicos para las notas. Se repiten sucesivamente en diferentes alturas, formando una serie que asciende o desciende:
- Do
- Re
- Mi
- Fa
- Sol
- La
- Si
Después de Si vuelve a aparecer Do, pero en una altura superior si estamos ascendiendo. Por ejemplo, la sucesión Do-Re-Mi-Fa-Sol-La-Si-Do continúa el mismo orden en una región más aguda. Si se recorre en sentido descendente, el orden se invierte: Do-Si-La-Sol-Fa-Mi-Re-Do.
Estas siete notas son los nombres fundamentales, pero no representan únicamente siete sonidos concretos. Cada nombre puede aparecer en distintas octavas, es decir, en registros más graves o más agudos. Por eso dos notas llamadas Do pueden tener el mismo nombre y, al mismo tiempo, sonar en alturas diferentes.
Alteraciones: sostenidos y bemoles
Entre algunos sonidos consecutivos puede existir una distancia de un semitono. Para indicar que una nota cambia su altura se utilizan las alteraciones. Las más habituales son el sostenido y el bemol:
- El sostenido, representado por el signo # en los textos, eleva la nota un semitono.
- El bemol, representado por el signo b en los textos, baja la nota un semitono.
Así, Do sostenido se escribe Do# y suena un semitono por encima de Do. Re bemol se escribe Reb y suena un semitono por debajo de Re. En instrumentos como el piano, ambas notas suelen corresponder a la misma tecla negra, aunque su nombre escrito depende del contexto musical. Por eso Do# y Reb pueden ser sonidos equivalentes en la afinación habitual, pero no siempre se escriben de la misma manera.
Las alteraciones pueden aparecer junto a una nota y afectar a su interpretación dentro del compás. También existen otros signos de alteración, como el becuadro, que sirve para anular en determinados casos el efecto de un sostenido o de un bemol. Su uso concreto depende de las reglas de la partitura.
Los silencios
Los silencios no son notas, porque no producen un sonido, pero forman parte esencial de la escritura musical. Cada silencio tiene una duración determinada e indica que, durante ese tiempo, no debe sonar la voz o el instrumento correspondiente.
Una melodía necesita combinar sonidos y momentos de ausencia de sonido. Los silencios separan ideas musicales, ayudan a organizar el ritmo y permiten que una frase tenga pausas. Por tanto, no deben entenderse como espacios vacíos sin importancia: también ocupan un lugar dentro del compás.
Qué es el pentagrama y cómo se colocan las notas
El pentagrama está formado por cinco líneas horizontales y cuatro espacios. Las líneas y los espacios se cuentan de abajo arriba. Una nota puede colocarse sobre una línea, dentro de un espacio, por encima o por debajo del pentagrama.
La posición vertical de la nota representa su altura relativa. En general, cuanto más abajo se escribe, más grave es el sonido; cuanto más arriba aparece, más agudo es. Sin embargo, para saber exactamente qué nota corresponde a cada línea y espacio hace falta observar la clave, que se coloca al comienzo del pentagrama. La clave establece la referencia a partir de la cual se interpretan las demás posiciones.
Por ejemplo, una misma posición en el pentagrama no tiene necesariamente el mismo nombre si se cambia la clave. Esta es la razón por la que no conviene memorizar las líneas y los espacios sin tener en cuenta la clave utilizada.
Líneas adicionales
Las cinco líneas no bastan para escribir todos los sonidos que puede producir una voz o un instrumento. Cuando una nota es demasiado grave o demasiado aguda para quedar dentro del pentagrama, se añaden pequeñas líneas horizontales llamadas líneas adicionales.
Estas líneas continúan la misma lógica que las del pentagrama: entre ellas también aparecen espacios y la altura sigue aumentando hacia arriba o disminuyendo hacia abajo. De este modo se pueden representar notas que quedan fuera del espacio principal sin modificar la organización de la partitura.
Cómo se representa el ritmo con las notas
La posición vertical indica principalmente la altura, pero la música también necesita expresar cuánto dura cada sonido. Para ello se utilizan diferentes figuras musicales. La figura elegida determina el valor temporal de la nota dentro del compás.
Entre las figuras más conocidas se encuentran, de mayor a menor duración habitual:
- Redonda: tiene una duración larga y aparece como una cabeza ovalada sin plica.
- Blanca: suele durar la mitad que una redonda y tiene la cabeza hueca con una plica.
- Negra: presenta normalmente la cabeza rellena y una plica.
- Corchea: incorpora un trazo curvo, llamado corchete, cuando aparece sola; varias pueden unirse mediante una barra.
- Semicorchea: posee dos corchetes o dos barras cuando se agrupa con otras figuras.
Estas relaciones son proporcionales: en el valor de una redonda caben dos blancas, en el de una blanca caben dos negras y en el de una negra caben dos corcheas. La duración real también depende del tempo y del compás, por lo que una figura no equivale siempre a un número fijo de segundos.
Cuando varias notas se escriben una después de otra, de izquierda a derecha, se organiza una sucesión rítmica. Si además cambian de altura, esa sucesión puede formar una melodía. La lectura horizontal ayuda a seguir el orden temporal de los sonidos.
Melodía, armonía y ritmo
Las notas se combinan de distintas maneras y dan lugar a tres elementos básicos de la música: melodía, armonía y ritmo.
- La melodía es una sucesión ordenada de sonidos con alturas y duraciones. Es la parte que a menudo podemos tararear o cantar.
- La armonía aparece cuando varias notas suenan al mismo tiempo y se relacionan entre sí. Los acordes son agrupaciones de dos o más sonidos simultáneos.
- El ritmo organiza la duración y la sucesión de sonidos y silencios. Permite distinguir, por ejemplo, una secuencia regular de otra con pausas y duraciones diferentes.
En el pentagrama, las notas situadas una junto a otra representan normalmente una sucesión temporal. Cuando varias aparecen alineadas verticalmente, indican sonidos que deben ejecutarse a la vez y pueden formar un acorde. Así, la escritura musical utiliza la dimensión horizontal para ordenar el tiempo y la vertical para representar las relaciones de altura.
Idea clave para leer las notas
Para identificar correctamente una nota en el pentagrama conviene seguir este orden: primero se observa la clave, después se localiza la línea o el espacio en el que está colocada, luego se comprueba si tiene alguna alteración y, por último, se interpreta su figura rítmica. Con estos datos se puede saber qué sonido producir, en qué registro, durante cuánto tiempo y en qué momento de la música.
Las siete notas —Do, Re, Mi, Fa, Sol, La y Si— son la base de esta lectura. Al repetirse en distintas octavas y combinarse con alteraciones, figuras, silencios y acordes, permiten escribir una enorme variedad de melodías y obras musicales.
Vídeo explicativo
Autor
Clara Navarro
Autora de Aulaversum especializada en contenidos de Música. Participa en la elaboración y revisión de materiales sobre lenguaje musical, teoría, instrumentos, ritmo, melodía e historia de la música. Sus contenidos buscan acercar los conceptos musicales de manera sencilla y práctica, combinando explicaciones claras con ejemplos que faciliten su comprensión.