Cuántas vértebras tenemos y cómo se organiza la columna vertebral
Los seres humanos somos animales vertebrados porque tenemos una columna vertebral formada por una serie de huesos llamados vértebras. Esta estructura sostiene el cuerpo, permite mantenernos erguidos, facilita muchos movimientos y protege la médula espinal, que forma parte del sistema nervioso.
La cantidad de vértebras puede expresarse de dos maneras: contando cada pieza que existe durante la infancia o teniendo en cuenta que algunas se fusionan al crecer. Por eso, el número de huesos separados de la columna no es exactamente el mismo en un niño que en una persona adulta.
¿Qué son las vértebras?
Las vértebras son los huesos que se colocan unos sobre otros para formar la columna vertebral. Entre muchas de ellas hay discos intervertebrales, unas estructuras flexibles que ayudan a amortiguar los movimientos y las cargas.
En la infancia, la columna suele describirse con 33 vértebras: 7 cervicales, 12 torácicas, 5 lumbares, 5 sacras y 4 coccígeas. En algunas personas, el número de piezas coccígeas puede variar, por lo que también se habla de 33 o 34 vértebras.
Durante el desarrollo, las vértebras sacras se unen y forman un solo hueso, el sacro. Algo parecido sucede con las vértebras coccígeas, que se fusionan para formar el coxis. Por ello, en la edad adulta se suelen distinguir:
- 7 vértebras cervicales.
- 12 vértebras torácicas o dorsales.
- 5 vértebras lumbares.
- Un sacro, formado por la unión de cinco vértebras.
- Un coxis, formado por la unión de varias vértebras coccígeas.
Así, una persona adulta tiene normalmente 24 vértebras independientes antes del sacro y el coxis. Si se cuentan también estos dos huesos fusionados como partes de la columna, se habla de una columna formada por 26 huesos.
Vértebras cervicales
Las vértebras cervicales ocupan la parte superior de la columna, en la región del cuello. Son 7 y se nombran de C1 a C7. En general, tienen un tamaño menor que las vértebras situadas más abajo y permiten sostener y mover la cabeza.
Las dos primeras cervicales presentan características especiales. La C1, llamada atlas, se relaciona con la base del cráneo y participa en los movimientos que permiten inclinar la cabeza hacia delante y hacia atrás. La C2, llamada axis, posee una estructura que facilita que la cabeza gire hacia los lados.
Las vértebras cervicales restantes comparten una forma general parecida, aunque no son idénticas. Además de contribuir al movimiento del cuello, forman un canal por el que pasa la médula espinal. Debido a que esta zona combina movilidad y protección nerviosa, las lesiones cervicales requieren especial atención.
Vértebras torácicas
Debajo de las cervicales se encuentran las 12 vértebras torácicas, numeradas de T1 a T12. Ocupan la zona media de la espalda y se relacionan con las costillas, que forman junto con el esternón la caja torácica.
Su movilidad es menor que la del cuello, en parte porque están conectadas con las costillas. Aun así, permiten movimientos de giro y colaboran en la flexibilidad del tronco. Su tamaño aumenta de forma gradual hacia la zona inferior, ya que las vértebras más bajas deben soportar una carga mayor que las situadas arriba.
Las vértebras torácicas no son completamente iguales. Por ejemplo, las que se encuentran en los extremos tienen rasgos propios relacionados con la forma en que se unen a las costillas. En conjunto, su función principal es sostener la región superior del cuerpo y participar en la protección de los órganos del tórax.
Vértebras lumbares
Las 5 vértebras lumbares, identificadas desde L1 hasta L5, forman la parte baja de la espalda. Son las vértebras más grandes y robustas de las regiones móviles porque soportan buena parte del peso del tronco y reciben fuerzas importantes al caminar, correr o levantar objetos.
La región lumbar permite sobre todo la flexión y la extensión, es decir, inclinar el tronco hacia delante y volver a la posición erguida. También puede realizar una rotación limitada. Sus vértebras no se unen directamente a las costillas, por lo que tienen más libertad de movimiento que las torácicas.
La L1 es la primera vértebra lumbar y se encuentra junto a la última vértebra torácica. La L5, en cambio, está en contacto con el sacro. Esta unión conecta la parte móvil de la columna con la pelvis y ayuda a transmitir hacia ella el peso del cuerpo.
El sacro y el coxis
El sacro y el coxis proceden de vértebras que estaban separadas durante las primeras etapas de la vida, pero que se fusionan progresivamente. Por eso se consideran partes de la columna, aunque en el adulto no funcionan como vértebras móviles independientes.
- El sacro está formado normalmente por cinco vértebras fusionadas. Tiene forma triangular y se sitúa entre las dos caderas, debajo de la quinta vértebra lumbar. Se articula con los huesos de la pelvis y transmite hacia ella el peso procedente de la columna.
- El coxis es el extremo final de la columna. Está formado por varias piezas coccígeas fusionadas, habitualmente entre tres y cinco. Aunque es pequeño, sirve como zona de inserción para ligamentos y músculos del suelo pélvico.
La columna vertebral se organiza en cinco regiones: cervical, torácica, lumbar, sacra y coccígea. Las tres primeras conservan vértebras separadas y móviles; las dos últimas están constituidas principalmente por vértebras fusionadas. Esta combinación proporciona un equilibrio entre resistencia, movimiento y protección de la médula espinal.
Vídeo explicativo
Autor
Elena Vidal
Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.