Instrumentos de cuerda percutida: características, funcionamiento y ejemplos
Los instrumentos musicales producen sonido mediante mecanismos muy diferentes. Algunos necesitan aire, otros membranas u objetos que se golpean y otros utilizan cuerdas que vibran. Dentro de estos últimos se encuentran los instrumentos de cuerda percutida, en los que las cuerdas reciben un golpe producido por una pieza del propio instrumento.
Cómo se clasifican los instrumentos musicales
Una forma habitual de clasificar los instrumentos consiste en observar qué elemento vibra y cómo se pone en movimiento. Según este criterio, podemos distinguir tres grandes grupos:
- Instrumentos de cuerda: el sonido nace de la vibración de una o varias cuerdas tensadas.
- Instrumentos de viento: el sonido se produce cuando vibra una columna de aire dentro de un tubo o cuerpo del instrumento.
- Instrumentos de percusión: el sonido aparece al golpear, sacudir o frotar una superficie o una pieza.
Los instrumentos de cuerda pueden dividirse, a su vez, según la manera en que se inicia la vibración. En los de cuerda frotada, un arco roza las cuerdas; en los de cuerda pulsada, los dedos o una púa las pellizcan; y en los de cuerda percutida, un martillo, una lengüeta u otra pieza las golpea.
Qué son los instrumentos de cuerda percutida
Los instrumentos de cuerda percutida son aquellos en los que el sonido se obtiene cuando una pieza golpea una cuerda tensada. La cuerda comienza a vibrar y transmite esa vibración al cuerpo del instrumento, que ayuda a reforzarla y a hacerla audible.
La altura del sonido depende principalmente de las características de la cuerda. Una cuerda corta y fina, sometida a una tensión adecuada, suele vibrar más rápidamente y producir un sonido más agudo. Una cuerda más larga o gruesa vibra más despacio y tiende a producir una nota más grave. La tensión también influye: al tensar una misma cuerda, su frecuencia de vibración aumenta.
Esta relación entre la longitud de las cuerdas y la altura de los sonidos ya fue estudiada en la Antigüedad por Pitágoras, en el marco de sus investigaciones sobre las proporciones. Los fabricantes de instrumentos aprovechan estos principios para organizar cuerdas capaces de producir distintas notas.
La percusión no se realiza directamente con la mano en la mayoría de estos instrumentos. El intérprete acciona una tecla o una palanca y ese movimiento pone en marcha un mecanismo. El mecanismo eleva el martillo, este golpea la cuerda y después se separa rápidamente para permitir que la cuerda siga vibrando.
Partes principales de un instrumento de cuerda percutida
La forma exacta de cada instrumento puede cambiar, pero los modelos más conocidos comparten varios elementos. Cada parte cumple una función concreta en la producción o el control del sonido.
Las cuerdas
Las cuerdas son el elemento que vibra y genera la nota. Se mantienen sujetas por sus extremos y permanecen sometidas a una tensión determinada. En muchos instrumentos modernos están fabricadas con metal, aunque el material puede variar según el diseño, la época y la tesitura que se quiera conseguir.
No todas las cuerdas tienen las mismas dimensiones. Las destinadas a los sonidos agudos suelen ser más cortas y delgadas, mientras que las de registro grave necesitan, por lo general, mayor longitud, grosor o una combinación de ambos factores. Para que una cuerda gruesa pueda producir sonidos muy bajos sin ocupar un espacio excesivo, puede rodearse con un alambre, proceso conocido como entorchado.
Con el uso, las cuerdas pueden perder parte de su tensión y el instrumento deja de mantener con precisión la afinación. Por eso es necesario revisarlo y ajustarlo periódicamente. En los instrumentos con muchos componentes, esta tarea requiere conocimientos técnicos específicos.
La caja o tabla de resonancia
La cuerda por sí sola mueve una cantidad de aire relativamente pequeña. La caja de resonancia recibe parte de esa vibración y hace que se transmita a una superficie mayor, aumentando la intensidad del sonido. La forma, los materiales y el tamaño de esta estructura influyen en el timbre del instrumento.
En un piano, por ejemplo, las cuerdas se encuentran relacionadas con una tabla de resonancia situada en el interior de la caja. La tapa puede abrirse en determinados modelos para proyectar mejor el sonido hacia la sala. Esta posibilidad resulta especialmente útil cuando el instrumento debe escucharse en un espacio amplio.
El mecanismo de martillos
El martillo es la pieza que entra en contacto con la cuerda. Está unido a un sistema de palancas y articulaciones que transforma el movimiento de la tecla en un golpe controlado. Su revestimiento y su forma influyen en la calidad del sonido y en la intensidad que puede obtenerse.
Después de golpear, el martillo debe apartarse de la cuerda. Si permaneciera apoyado sobre ella, impediría que vibrase con libertad y apagaría la nota. Este sistema permite repetir sonidos, tocar varias notas a la vez y modificar la intensidad según la velocidad con la que se pulse la tecla.
Las teclas
Las teclas son la parte que suele manejar directamente el intérprete. Cada una está conectada con un mecanismo y, normalmente, corresponde a una altura determinada. En los teclados tradicionales, las notas más graves aparecen a la izquierda y las más agudas a la derecha.
Las teclas no funcionan todas como una única pieza. Cada una dispone de su propio mecanismo, de modo que pueden accionarse por separado o combinarse para formar acordes y líneas melódicas. El número de teclas depende del modelo y de la extensión sonora que se quiera ofrecer.
Los pedales
Los pedales se accionan con los pies y permiten cambiar el comportamiento del instrumento sin retirar las manos del teclado. En un piano, uno de ellos puede mantener abiertas determinadas vibraciones para prolongar las notas, mientras que otro modifica el color o reduce la intensidad del sonido, según el diseño concreto.
El efecto de un pedal no consiste en producir una nota nueva. Su función es actuar sobre partes del mecanismo, sobre los apagadores o sobre la forma en que se transmiten las vibraciones. Por eso su uso influye tanto en la duración como en el timbre y la expresividad de la interpretación.
Principales instrumentos de cuerda percutida
El piano
El piano es el ejemplo más conocido de instrumento de cuerda percutida. Cuando el pianista baja una tecla, un martillo golpea una o varias cuerdas asociadas a esa nota. Los apagadores controlan el final de la vibración, excepto cuando un pedal permite prolongarla.
Su teclado ofrece sonidos graves, medios y agudos, por lo que puede interpretar melodías, acompañamientos y acordes al mismo tiempo. Además, la intensidad puede variar: una pulsación suave produce un sonido menos fuerte que una pulsación rápida y enérgica.
Existen diferentes tipos de piano. Se distinguen sobre todo por la disposición de la caja, el tamaño y la finalidad del instrumento:
- Piano vertical: sus cuerdas y su estructura principal están colocadas de manera vertical. Ocupa menos espacio que un piano de cola y suele ser una opción práctica para viviendas, centros de enseñanza y salas pequeñas.
- Piano de cola: dispone de una caja alargada y una disposición horizontal de las cuerdas. La longitud puede variar, y los modelos de mayor tamaño se utilizan habitualmente en auditorios y conciertos por su potencia y proyección sonora.
- Pianola: es un piano que incorpora un sistema capaz de accionar las teclas automáticamente. En los modelos históricos, las instrucciones de la interpretación podían registrarse en rollos de papel perforado.
- Piano digital y teclado electrónico: no son instrumentos de cuerda percutida en sentido estricto, porque no utilizan cuerdas golpeadas por martillos. Producen o reproducen el sonido mediante circuitos electrónicos y pueden incluir distintos timbres, conexiones y funciones.
Aunque los pianos pertenecen a una misma familia, no todos tienen exactamente la misma respuesta, extensión, tamaño ni mecanismo. Por eso el intérprete puede notar diferencias entre un piano vertical, uno de cola y un modelo electrónico.
El clavicordio
El clavicordio es otro instrumento de cuerda percutida, aunque su funcionamiento y su sonido son diferentes de los del piano. Al pulsar una tecla, una pequeña pieza metálica llamada tangente golpea o entra en contacto con la cuerda y determina la longitud vibrante de esta.
Se trata de un instrumento de dimensiones más reducidas y de volumen sonoro más bajo que el piano. Su timbre es delicado, por lo que resulta más apropiado para espacios pequeños que para grandes salas. La presión ejercida sobre la tecla puede influir en la expresión y en la variación del sonido.
El clavicordio no debe confundirse con el clavecín, también llamado clave o clavicémbalo. Aunque ambos tienen teclado y pertenecen a la historia de los instrumentos de tecla, el mecanismo que pone en vibración las cuerdas es distinto: el clavicordio las percute, mientras que el clavecín las pulsa mediante pequeñas piezas.
Diferencias con otros instrumentos de cuerda
La diferencia principal está en la forma de iniciar la vibración. En un violín, el arco frota las cuerdas; en una guitarra, los dedos o una púa las pulsan; en un piano, un mecanismo las golpea. El material de las cuerdas puede ser parecido, pero la técnica de producción del sonido cambia por completo.
También varía la manera de controlar las notas. En muchos instrumentos pulsados o frotados, el intérprete puede modificar la altura desplazando los dedos sobre la cuerda. En un piano, cada tecla está asociada a una nota concreta, y el control expresivo se obtiene principalmente mediante la fuerza y la velocidad de la pulsación, el uso de los pedales y la articulación musical.
Resumen de sus características
- El sonido procede de cuerdas tensadas que vibran.
- La vibración comienza cuando un martillo o una pieza semejante golpea la cuerda.
- La longitud, el grosor y la tensión de las cuerdas influyen en la altura de las notas.
- La caja o tabla de resonancia ayuda a amplificar y proyectar el sonido.
- En los modelos de teclado, las teclas ponen en marcha mecanismos independientes.
- Los pedales pueden prolongar, modificar o suavizar determinados sonidos.
- El piano es el ejemplo más extendido, mientras que el clavicordio representa un modelo histórico de menor volumen.
Vídeo explicativo
Autor
Clara Navarro
Autora de Aulaversum especializada en contenidos de Música. Participa en la elaboración y revisión de materiales sobre lenguaje musical, teoría, instrumentos, ritmo, melodía e historia de la música. Sus contenidos buscan acercar los conceptos musicales de manera sencilla y práctica, combinando explicaciones claras con ejemplos que faciliten su comprensión.