Instrumentos de cuerda pulsada
Los instrumentos de cuerda pulsada producen sonido cuando una o varias cuerdas se hacen vibrar al tocarlas con los dedos o con un plectro, también llamado púa. Al separar la cuerda de su posición y soltarla, esta oscila rápidamente; la vibración se transmite al cuerpo del instrumento y llega hasta nuestros oídos en forma de sonido. Esta familia reúne instrumentos muy diferentes, desde la guitarra y el ukelele hasta el arpa, la lira o el clavicémbalo.
Qué son los instrumentos de cuerda pulsada
Los instrumentos de cuerda pulsada pertenecen al grupo de los cordófonos, es decir, instrumentos cuyo sonido se origina principalmente en la vibración de una cuerda. La cuerda puede pulsarse directamente con la yema de los dedos, con las uñas o mediante una pieza rígida, como una púa.
Para que una cuerda produzca un sonido musical debe estar sujeta y tensada entre dos puntos. Cuando se pulsa, comienza a vibrar. Sin embargo, la cuerda por sí sola mueve muy poco aire, por lo que muchos instrumentos cuentan con una caja de resonancia. Esta estructura amplifica y modifica el sonido de la cuerda.
La altura del sonido depende sobre todo de tres factores: la longitud que vibra, el grosor o masa de la cuerda y su tensión. Una cuerda más corta, fina o tensa suele producir un sonido más agudo. Una cuerda más larga, gruesa o menos tensa suele producir un sonido más grave. Por esta razón, en una guitarra las cuerdas graves son más gruesas que las agudas, y al presionar una cuerda contra un traste se acorta la parte que vibra y cambia su nota.
La relación entre la longitud y la altura de las cuerdas ya fue estudiada en la Antigüedad por Pitágoras, filósofo y matemático griego. Sus observaciones mostraron que las proporciones entre longitudes podían relacionarse con intervalos musicales. Este principio ayuda a comprender por qué al dividir una cuerda en determinadas proporciones se obtienen sonidos relacionados entre sí.
Principales instrumentos de cuerda pulsada
La familia es muy amplia. Algunos instrumentos se parecen entre sí porque tienen un mástil y una caja de resonancia; otros, como el arpa, se construyen con un marco y cuerdas dispuestas de otra manera.
Guitarra
La guitarra es uno de los instrumentos de cuerda pulsada más conocidos. La guitarra clásica suele tener seis cuerdas, normalmente de nailon en las tres primeras y de metal entorchado en las más graves. El entorchado consiste en enrollar un hilo metálico alrededor de un núcleo para aumentar la masa de la cuerda sin hacerla excesivamente gruesa.
Su cuerpo de madera funciona como caja de resonancia y posee una abertura que ayuda a proyectar el sonido. El mástil suele incluir trastes, pequeñas piezas que permiten acortar con precisión la longitud vibrante de cada cuerda. Así, el intérprete puede tocar melodías, acordes y acompañamientos rítmicos.
En la guitarra eléctrica, unas pastillas recogen la vibración de las cuerdas y transforman esa información en una señal eléctrica. Después, la señal se envía a un amplificador y a un altavoz. El cuerpo de este instrumento no necesita cumplir exactamente la misma función acústica que el de una guitarra española. También existen guitarras de doce cuerdas, de doble mástil y otros modelos adaptados a diferentes estilos musicales.
Bajo eléctrico y contrabajo
El bajo eléctrico se parece a una guitarra, pero suele tener cuatro cuerdas más gruesas, un mástil más largo y una tesitura más grave. Su papel habitual es reforzar la base de la música: marca o apoya las notas graves de los acordes y se coordina con la batería u otros instrumentos rítmicos. Aunque esta es su función más frecuente, también puede interpretar melodías y realizar solos.
El contrabajo es un instrumento de gran tamaño y registro grave. Tradicionalmente se toca con un arco, por lo que pertenece también a la familia de cuerda frotada. No obstante, cuando sus cuerdas se tocan pellizcándolas con los dedos, se emplea la técnica pizzicato. En ese caso funciona como un instrumento de cuerda pulsada y es habitual encontrarlo en agrupaciones de jazz, blues y otros conjuntos.
Banjo
El banjo tiene un cuerpo circular cuya superficie está cubierta por un parche, que puede ser de piel o de material sintético. Esta construcción le proporciona un timbre brillante y metálico. Según el modelo, puede tener un número variable de cuerdas, desde versiones de cuatro hasta otras de cinco, seis o más.
Su historia está vinculada a instrumentos de cuerda africanos y a su desarrollo posterior en Estados Unidos. Se utiliza especialmente en géneros como el bluegrass, el country y el dixieland, aunque también aparece en otros tipos de música. La forma de pulsar las cuerdas puede variar: se usan los dedos, púas colocadas en los dedos o una púa convencional.
Ukelele
El ukelele es un instrumento pequeño, parecido a una guitarra, con cuatro cuerdas. Las versiones modernas suelen utilizar cuerdas sintéticas o de nailon. Su tamaño facilita el transporte y su sonido suele ser claro, ligero y relativamente agudo.
Existen distintos tamaños y afinaciones de ukelele. El intérprete puede acompañar canciones mediante acordes o tocar líneas melódicas sencillas. Aunque se asocia especialmente con la música de Hawái, hoy se emplea en numerosos contextos musicales.
Laúd
El laúd tiene un mástil y una caja de resonancia abombada, con la parte posterior redondeada. Esta característica lo diferencia visualmente de la guitarra moderna, cuya caja suele presentar superficies más planas. Su historia está relacionada con instrumentos de origen árabe y con la música medieval.
El laúd fue uno de los instrumentos importantes de la música europea medieval y contribuyó al desarrollo de otros cordófonos. Se pulsa con los dedos o con un plectro, dependiendo del repertorio y de la tradición interpretativa. Algunos laúdes históricos tenían varias órdenes, es decir, pares de cuerdas afinadas juntas.
Arpa
El arpa se construye con un marco que sostiene numerosas cuerdas colocadas en vertical. El intérprete la toca con las dos manos, pulsando las cuerdas con los dedos. A diferencia de la guitarra, no tiene trastes que permitan cambiar la longitud de cada cuerda al presionarla.
Las arpas de concierto pueden tener hasta 47 cuerdas. Para cambiar la afinación de determinadas notas durante la interpretación, utilizan pedales. Cada pedal puede modificar la altura de las cuerdas correspondientes en semitonos, lo que permite tocar en distintas tonalidades. El arpa ocupa un lugar destacado en la orquesta sinfónica, aunque también se utiliza en música de cámara, bandas sonoras y otros estilos.
Lira
La lira es un instrumento antiguo de origen griego formado por un cuerpo sonoro y dos brazos que sostienen un travesaño. Las cuerdas se tienden entre ese travesaño y la caja. Se toca pulsando las cuerdas con los dedos o con un plectro.
La lira está relacionada con la historia de los primeros cordófonos de la tradición mediterránea. Por su antigüedad, suele presentarse como uno de los instrumentos que ayudan a entender la evolución de otros instrumentos de cuerda pulsada, aunque no debe confundirse directamente con una guitarra o un arpa moderna.
Clavicémbalo o clave
El clavicémbalo, también llamado clave, es un instrumento de teclado. Al pulsar una tecla, un mecanismo hace que un pequeño plectro, normalmente asociado a una lengüeta, tire de la cuerda y la haga vibrar. Por eso se considera un instrumento de cuerda pulsada, aunque el músico no toque las cuerdas directamente con los dedos.
Su aspecto puede recordar al de un piano, pero su mecanismo es diferente. En el piano, las cuerdas reciben el golpe de martillos; en el clave, las cuerdas son pulsadas. Esta diferencia influye en el timbre y en la forma de controlar la intensidad. El clavicémbalo tuvo un papel muy importante en la música barroca y continuó utilizándose en el periodo clásico.
Otros instrumentos de cuerda pulsada
Además de los instrumentos más conocidos, existen cordófonos propios de distintas regiones y tradiciones musicales. Entre ellos se encuentran los siguientes:
- Koto: instrumento japonés de caja alargada y varias cuerdas, que se pulsan con los dedos o con pequeñas piezas colocadas en ellos.
- Shamisen: instrumento japonés de mástil largo y cuerpo cubierto por una piel, que suele tocarse con una púa grande.
- Kora: instrumento de África occidental con muchas cuerdas y una estructura que combina elementos de arpa y de laúd.
- Sitar: instrumento de la India y Pakistán con un mástil largo y un sonido muy característico, producido por sus cuerdas principales y sus cuerdas de resonancia.
- Charango: cordófono de pequeño tamaño propio de diversas tradiciones musicales de América del Sur.
- Tres y cuatro: instrumentos de cuerda pulsada vinculados a la música latinoamericana, con características propias de afinación y de número de cuerdas.
- Cítara: nombre aplicado a varios instrumentos en los que las cuerdas se disponen sobre un cuerpo o marco y se tocan directamente.
Aunque todos estos instrumentos comparten la vibración de una cuerda pulsada, su sonido cambia según el material, la longitud, la tensión, la forma de la caja y la técnica del intérprete. Por eso una misma melodía puede adquirir un carácter completamente distinto si se toca en una guitarra, un arpa, un banjo o un instrumento tradicional de otra región.
Vídeo explicativo
Autor
Clara Navarro
Autora de Aulaversum especializada en contenidos de Música. Participa en la elaboración y revisión de materiales sobre lenguaje musical, teoría, instrumentos, ritmo, melodía e historia de la música. Sus contenidos buscan acercar los conceptos musicales de manera sencilla y práctica, combinando explicaciones claras con ejemplos que faciliten su comprensión.