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Mamíferos: características generales y clasificación

Mamíferos: características generales y clasificación
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Los mamíferos forman uno de los grupos más diversos de vertebrados. En él se incluyen animales tan diferentes como los murciélagos, los delfines, los elefantes, los ratones y los seres humanos. Aunque ocupan ambientes muy variados, desde desiertos hasta océanos, comparten una serie de rasgos que permiten reconocerlos.

Resumen
Resumen
Los mamíferos son vertebrados de origen evolutivo común que viven en ambientes muy diversos. Se caracterizan principalmente por las glándulas mamarias, el pelo en alguna etapa de la vida, la respiración pulmonar, la regulación interna de la temperatura y un sistema nervioso desarrollado. La mayoría presenta fecundación interna, es vivípara y cuida de sus crías. Se clasifican en monotremas, que ponen huevos; marsupiales, y placentarios, el grupo más numeroso, según su reproducción y desarrollo.

¿Qué son los mamíferos?

Los mamíferos son animales vertebrados pertenecientes a un grupo evolutivo cuyos integrantes descienden de un antepasado común. Este linaje apareció durante el Mesozoico, probablemente en el Triásico, y con el paso del tiempo originó especies adaptadas a formas de vida muy distintas.

La característica más representativa de los mamíferos es la presencia de glándulas mamarias. Estas estructuras producen leche con la que las hembras alimentan a sus crías. La lactancia no se realiza exactamente del mismo modo en todos los grupos, pero constituye un rasgo fundamental de este conjunto de animales.

La diversidad de los mamíferos se observa en su tamaño, alimentación, locomoción y hábitat. Algunos corren por tierra, otros nadan, excavan, planean o vuelan. Por tanto, no existe una única forma externa que sirva para describirlos a todos, aunque sí hay características anatómicas y fisiológicas comunes.

Características generales de los mamíferos

Los principales rasgos de los mamíferos se relacionan con su cuerpo, su reproducción y su capacidad para mantener una actividad constante. No todas las especies presentan cada característica de manera idéntica, ya que existen excepciones y adaptaciones especiales.

  1. Producen leche para sus crías. Las glándulas mamarias permiten alimentar a los recién nacidos durante las primeras etapas de su desarrollo. Este rasgo da nombre al grupo.
  2. Tienen pelo en alguna etapa de la vida. El pelo puede ser abundante, escaso o estar transformado en estructuras como las púas. En los mamíferos acuáticos puede haber desaparecido casi por completo en la edad adulta.
  3. Poseen una mandíbula formada principalmente por un hueso dentario. Este hueso se articula con el cráneo mediante una unión característica. La evolución de la mandíbula también está relacionada con la transformación de otros huesos que pasaron a formar parte del oído medio.
  4. Presentan tres huesecillos en el oído medio: martillo, yunque y estribo. Estos pequeños huesos transmiten las vibraciones del sonido y ayudan a mejorar la audición.
  5. La mayoría tiene pabellones auriculares. Son las estructuras externas que recogen el sonido y lo dirigen hacia el conducto auditivo. En cetáceos y otros mamíferos acuáticos esta parte externa se ha reducido o no es visible.
  6. Respiran mediante pulmones. Incluso las especies que viven en el agua deben salir a la superficie para tomar aire. El diafragma y los músculos de la caja torácica colaboran en los movimientos respiratorios.
  7. Regulan su temperatura corporal. Los mamíferos son endotermos: producen calor en el interior del organismo y cuentan con mecanismos para conservarlo o eliminarlo. El pelo, la grasa, el sudor y los cambios en el flujo sanguíneo ayudan a controlar la temperatura.
  8. Tienen un sistema nervioso desarrollado. El encéfalo procesa información procedente de los sentidos y coordina respuestas complejas. La memoria, el aprendizaje y la comunicación alcanzan niveles diferentes según cada especie.
  9. Son vertebrados. Su esqueleto interno incluye una columna vertebral, cráneo y otras estructuras óseas. El aparato locomotor puede estar adaptado para correr, nadar, trepar, excavar o volar.
  10. Poseen dientes especializados. En muchas especies hay incisivos, caninos, premolares y molares con funciones distintas. La forma de la dentición suele estar relacionada con la alimentación, aunque no todos los mamíferos tienen todos esos tipos de dientes.
  11. La fecundación suele ser interna. En la mayoría de las especies, el embrión se desarrolla dentro del aparato reproductor de la madre y el nacimiento es vivíparo. Los monotremas constituyen la excepción más conocida porque ponen huevos.
  12. Las crías reciben cuidados después del nacimiento. Además de la lactancia, muchas especies protegen a sus descendientes, les proporcionan alimento o les enseñan conductas necesarias para sobrevivir. La duración de estos cuidados varía mucho.
  13. Presentan una circulación cerrada y doble. La sangre circula por vasos sanguíneos y pasa dos veces por el corazón durante un recorrido completo. El corazón tiene cuatro cavidades, lo que mantiene separadas la sangre oxigenada y la desoxigenada.
  14. El aparato excretor y el reproductor son sistemas distintos. Aunque algunos conductos pueden estar próximos o compartir determinadas regiones, sus funciones principales no son las mismas: uno elimina desechos y el otro interviene en la reproducción.

¿Todos los mamíferos son iguales?

No. Las semejanzas anteriores proceden de un origen evolutivo común, pero cada linaje ha desarrollado adaptaciones propias. La presencia de pelo, pulmones y glándulas mamarias puede combinarse con alas, aletas, pezuñas, garras o colas prensiles, según el ambiente y el modo de vida.

También existen diferencias importantes en la reproducción. La mayoría de los mamíferos son placentarios, pero los marsupiales y los monotremas siguen estrategias diferentes. Por eso conviene hablar de características generales y no de reglas sin excepciones.

Clasificación principal de los mamíferos

Una división didáctica muy utilizada distingue tres grandes grupos: monotremas, marsupiales y placentarios. Esta clasificación se basa sobre todo en las características de la reproducción y del desarrollo de las crías.

Monotremas

Los monotremas son mamíferos que ponen huevos. En la actualidad están representados por el ornitorrinco y varias especies de equidnas. Después de la eclosión, las crías reciben leche, aunque estos animales no tienen pezones como los mamíferos placentarios: la leche se libera por unas zonas de la piel y las crías la recogen del pelo.

El ornitorrinco combina rasgos singulares. Vive en ambientes acuáticos, tiene un hocico sensible y sus patas están adaptadas para nadar. Las equidnas, en cambio, presentan espinas y una lengua larga que utilizan para capturar alimento. Ambos conservan características primitivas junto con rasgos propios de los mamíferos.

Marsupiales

En los marsupiales, la gestación es relativamente breve y la cría nace en una fase temprana de su desarrollo. Tras el nacimiento, se desplaza hasta el marsupio, una bolsa de la madre en la que permanece unida a una mama mientras completa buena parte de su crecimiento.

La mayoría de las especies de marsupiales vive en Australia, Tasmania y otras islas cercanas, aunque también existen especies americanas, como algunas zarigüeyas. Los canguros, los koalas, los wombats y los demonios de Tasmania pertenecen a este grupo, pese a que presentan tamaños, dietas y formas de desplazamiento muy diferentes.

Placentarios

Los placentarios constituyen el grupo más numeroso de mamíferos. En ellos, el embrión permanece más tiempo dentro del útero y recibe oxígeno y nutrientes a través de la placenta. Gracias a este órgano, la cría puede desarrollarse antes de nacer durante un periodo que depende de la especie.

Entre los placentarios se encuentran:

  • Primates: seres humanos, lémures y chimpancés.
  • Roedores: ardillas, castores y ratas.
  • Lagomorfos: conejos y liebres.
  • Carnívoros: lobos, gatos, osos y nutrias.
  • Quirópteros: murciélagos, los únicos mamíferos con vuelo activo.
  • Cetáceos: ballenas, delfines y marsopas.
  • Proboscídeos: elefantes.
  • Perisodáctilos: caballos, cebras y rinocerontes.
  • Artiodáctilos: ciervos, jirafas, hipopótamos y vacas.
  • Sirenios: manatíes y dugongos.
  • Folidotos: pangolines.

Estas agrupaciones permiten ordenar la enorme variedad de mamíferos, pero la clasificación científica puede revisarse a medida que se estudian nuevas relaciones evolutivas mediante fósiles, anatomía y análisis genéticos.

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Autor

Elena Vidal Elena Vidal Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.