Menú

Nombres de las partes del pie y de los huesos: guía sencilla de anatomía

Nombres de las partes del pie y de los huesos: guía sencilla de anatomía
5 min. de lectura

El pie es una estructura formada por huesos, articulaciones, músculos, tendones y ligamentos. Aunque parece una parte pequeña del cuerpo, soporta buena parte del peso corporal y participa en acciones tan importantes como caminar, correr, saltar y mantener el equilibrio. Para entender su organización, conviene distinguir sus tres regiones óseas principales: el tarso, el metatarso y las falanges.

Resumen
Resumen
El pie está formado por huesos, articulaciones, músculos, tendones y ligamentos; soporta gran parte del peso corporal y participa en la marcha y el equilibrio. Se divide en tres regiones: tarso, metatarso y falanges. Cada pie tiene 26 huesos: siete del tarso, cinco metatarsianos y catorce falanges. El tarso incluye astrágalo, calcáneo, escafoides, cuboides y tres cuñas. Las falanges son proximales, medias y distales; el dedo gordo carece de falange media.

¿Por qué son importantes los huesos del pie?

Los huesos del pie forman una base resistente y flexible. Al estar unidos mediante articulaciones y sostenidos por ligamentos y músculos, pueden soportar cargas y adaptarse al suelo. También ayudan a transmitir las fuerzas que se producen cuando damos un paso.

En cada pie hay 26 huesos. Esta cantidad se distribuye en 7 huesos del tarso, 5 metatarsianos y 14 falanges. Los pies, al igual que las manos, contienen muchos huesos pequeños porque necesitan combinar estabilidad con capacidad de movimiento.

Partes del pie humano

La división anatómica más utilizada organiza los huesos del pie desde la zona más cercana a la pierna hasta los dedos:

  • Tarso: es la región posterior del pie, próxima al tobillo. Está formada por siete huesos y se relaciona con la tibia y el peroné, que son huesos de la pierna.
  • Metatarso: ocupa la zona central y anterior del pie. Lo componen cinco huesos alargados, situados entre el tarso y los dedos. Contribuye a formar los arcos del pie.
  • Falanges: son los huesos de los dedos. Hay tres en cada dedo, salvo en el dedo gordo, que solo tiene dos.

El tarso constituye la zona del tobillo y del talón; el metatarso se extiende hacia la parte delantera, y las falanges forman los dedos. Estas regiones no están aisladas: los huesos se articulan entre sí para que el pie pueda apoyar y despegarse del suelo durante la marcha.

Nombres de los huesos del pie

Huesos del tarso

Los siete huesos del tarso son el astrágalo, el calcáneo, el escafoides, el cuboides y tres huesos cuneiformes o cuñas.

  • Astrágalo: se encuentra en la parte superior del tarso y forma parte de la articulación del tobillo. Recibe el peso que llega desde la pierna y lo transmite hacia el pie.
  • Calcáneo: es el hueso más grande del tarso y forma el talón. Se sitúa por debajo del astrágalo y participa en el apoyo posterior del pie.
  • Escafoides: está en la zona interna del tarso, delante del astrágalo. Se relaciona con varios huesos, entre ellos las cuñas.
  • Cuboides: ocupa la zona externa del tarso. Se articula con el calcáneo, algunos metatarsianos y otros huesos de esta región, y contribuye al soporte del lado externo del pie.
  • Cuñas o cuneiformes: son tres huesos pequeños situados por delante del escafoides. Se denominan primera, segunda y tercera cuña, y conectan el tarso con los tres primeros metatarsianos.

Huesos metatarsianos

Los metatarsianos son cinco huesos largos que se numeran desde el lado del dedo gordo hacia el lado del dedo pequeño. Cada uno se relaciona con una falange por su extremo anterior, mientras que por su extremo posterior se articula con los huesos del tarso.

  • Primer metatarsiano: se encuentra junto al dedo gordo y se articula con la primera cuña.
  • Segundo metatarsiano: está situado delante de la segunda cuña y queda relacionado con la zona formada por las tres cuñas.
  • Tercer metatarsiano: conecta con la tercera cuña y con la falange proximal del tercer dedo.
  • Cuarto metatarsiano: se articula con la tercera cuña y con el cuboides.
  • Quinto metatarsiano: es el más próximo al dedo pequeño y se une principalmente al cuboides.

En conjunto, estos cinco huesos ayudan a distribuir el peso y forman parte de la estructura arqueada de la zona media y anterior del pie. Sus articulaciones permiten pequeños movimientos que resultan importantes al caminar.

Falanges de los dedos

Las falanges son los 14 huesos que forman los dedos de cada pie. Se clasifican según su posición:

  • Falanges proximales: son las primeras de cada dedo y se unen a los metatarsianos.
  • Falanges medias: ocupan la posición intermedia. Existen en los cuatro dedos menores, pero no en el dedo gordo.
  • Falanges distales: son las que se encuentran en los extremos de los dedos, debajo de las uñas.

Por tanto, el segundo, tercer, cuarto y quinto dedo tienen una falange proximal, una media y una distal. El dedo gordo tiene únicamente una falange proximal y otra distal. Esta diferencia explica que el total sea de catorce falanges: tres en cada uno de los cuatro dedos menores y dos en el dedo gordo.

Cómo se relacionan las partes del pie

Durante un paso, el talón suele recibir primero el contacto con el suelo. Después, el apoyo se desplaza por el resto del pie hasta la zona del metatarso y los dedos, que colaboran en el impulso final. El astrágalo transmite la carga de la pierna, el calcáneo proporciona apoyo posterior y los metatarsianos y las falanges ayudan a repartir y dirigir las fuerzas.

Los arcos del pie, formados por la disposición de los huesos y reforzados por músculos y ligamentos, también intervienen en el equilibrio y en la amortiguación. Por eso, una alteración en una de las regiones puede influir en la forma de apoyar todo el cuerpo.

¿Te ha servido esta lección?
Tu opinión nos ayuda a mejorar nuestros contenidos.
¡Gracias por ayudarnos a mejorar!

Vídeo explicativo

Autor

Elena Vidal Elena Vidal Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.