Nombres de los instrumentos de cuerda: tipos y características
Los instrumentos musicales transforman una vibración en sonido organizado. Según el elemento que vibra y la forma de ponerlo en movimiento, pueden ser de viento, de percusión o de cuerda, entre otras clasificaciones. En este artículo conoceremos los principales nombres de los instrumentos de cuerda y aprenderemos a distinguirlos por la manera en que producen el sonido.
¿Qué son los instrumentos de cuerda?
Los instrumentos de cuerda son aquellos en los que el sonido se origina mediante la vibración de una o varias cuerdas tensadas. Estas suelen fabricarse con metal, nylon u otros materiales, y están sujetas por sus extremos o a un mecanismo que permite mantenerlas estiradas.
Cuando una cuerda vibra, desplaza el aire que la rodea y produce una onda sonora. Sin embargo, la cuerda por sí sola suele generar un sonido débil. Por eso muchos instrumentos incorporan una caja de resonancia, un espacio que refuerza y modifica la vibración. En los instrumentos eléctricos, esta función puede complementarse o sustituirse mediante pastillas, amplificadores y altavoces.
El tono de una cuerda depende de varios factores. En condiciones comparables, una cuerda más larga o más gruesa tiende a producir sonidos más graves, mientras que una cuerda más corta o fina suele producir sonidos más agudos. También influye mucho la tensión: al tensar una cuerda, normalmente aumenta la frecuencia de su vibración y el sonido se vuelve más agudo.
Cómo se clasifican los instrumentos de cuerda
La clasificación más habitual atiende a la técnica utilizada para hacer vibrar las cuerdas. Según este criterio, encontramos tres grandes grupos:
- Instrumentos de cuerda frotada: el sonido se obtiene rozando las cuerdas, normalmente con un arco.
- Instrumentos de cuerda pulsada: las cuerdas se pellizcan, se separan de su posición y se sueltan con los dedos o con una púa.
- Instrumentos de cuerda percutida: las cuerdas reciben un golpe mediante un mecanismo, una tecla o una pequeña pieza.
Esta división se refiere a la forma principal de producir el sonido. Un mismo instrumento puede emplear técnicas adicionales, pero su pertenencia a una familia se determina por el mecanismo predominante.
Instrumentos de cuerda frotada
En los instrumentos de cuerda frotada, un arco cubierto con crines produce fricción al pasar sobre las cuerdas. La fricción hace que estas vibren durante un tiempo relativamente prolongado. El arco suele utilizarse con resina, también llamada brea, para mejorar el contacto con las cuerdas.
Los miembros más conocidos de esta familia son el violín, la viola, el violonchelo y el contrabajo. Se parecen en su forma porque comparten muchos elementos: un mástil, un puente, una caja de resonancia, clavijas y, por lo general, cuatro cuerdas. No obstante, tienen tamaños y registros diferentes.
- El violín es el más pequeño de los cuatro y alcanza el registro más agudo.
- La viola es algo mayor y su sonido suele ser más grave y oscuro que el del violín.
- El violonchelo tiene un tamaño considerable y se toca sentado, apoyado en el suelo mediante una pica o varilla.
- El contrabajo es el más grande y produce los sonidos más graves de esta familia. Habitualmente se toca de pie o sentado en un taburete alto.
El violín y la viola se colocan entre el hombro y la barbilla. En cambio, el violonchelo y el contrabajo descansan en el suelo. El tamaño es una pista útil para diferenciarlos, aunque también conviene observar su registro, su postura y sus proporciones.
Aunque suelen relacionarse con la música clásica, estos instrumentos aparecen en muchos otros estilos. El violín tiene un papel importante en diversas músicas tradicionales y populares, mientras que el contrabajo se utiliza, entre otros contextos, en agrupaciones de jazz y música moderna.
Características de la cuerda frotada
- La mayoría posee cuatro cuerdas, aunque existen instrumentos y variantes con un número diferente.
- Su cuerpo suele construirse con madera y contiene una caja de resonancia.
- Presentan aberturas en la tapa, conocidas habitualmente como efes por su forma, que ayudan a proyectar el sonido.
- El mástil normalmente no tiene trastes, por lo que el intérprete debe colocar los dedos con gran precisión.
- La afinación se realiza mediante clavijas y, en algunos casos, también con pequeños ajustadores.
- Además del arco, pueden utilizarse técnicas como el pizzicato, que consiste en pulsar las cuerdas con los dedos.
- El intérprete también puede cambiar el timbre mediante recursos como el trémolo, los armónicos o el desplazamiento del arco hacia distintas zonas de la cuerda.
Instrumentos de cuerda pulsada
En los instrumentos de cuerda pulsada, el músico separa la cuerda de su posición y la libera de inmediato. Puede hacerlo con las yemas o uñas de los dedos, o mediante una púa, un pequeño accesorio que facilita la pulsación. La cuerda vibra y transmite parte de esa energía a la caja de resonancia o al sistema de amplificación.
La guitarra y sus variantes
La guitarra es uno de los instrumentos de cuerda pulsada más extendidos. Generalmente cuenta con seis cuerdas, un mástil dividido por trastes, clavijas para afinar y un cuerpo que puede incluir una caja acústica o pastillas eléctricas.
Sus características cambian según el modelo. En la guitarra clásica, por ejemplo, se emplean cuerdas de nylon en parte del juego, mientras que otros modelos utilizan cuerdas metálicas. También existen guitarras de doce cuerdas, organizadas en seis órdenes o parejas, y guitarras eléctricas con formas y configuraciones muy variadas.
Los trastes son pequeñas divisiones colocadas en el mástil. Al presionar una cuerda contra uno de ellos, se acorta la parte que vibra y cambia la altura de la nota. Este sistema ayuda al intérprete a localizar las notas con mayor facilidad.
El bajo eléctrico
El bajo eléctrico tiene un aspecto parecido al de una guitarra, pero está diseñado para producir un registro más grave. Sus cuerdas suelen ser más gruesas y su escala, es decir, la longitud vibrante entre el puente y el lugar de apoyo, suele ser mayor.
El modelo más habitual tiene cuatro cuerdas, aunque también existen bajos de cinco o más. Se utiliza para reforzar la base rítmica y armónica de una agrupación. A diferencia del contrabajo, el bajo eléctrico necesita normalmente una amplificación para alcanzar un volumen adecuado en un conjunto musical.
El arpa
El arpa también pertenece a la familia de cuerda pulsada, pero su construcción es muy diferente de la de la guitarra. Sus numerosas cuerdas están dispuestas verticalmente y cada una corresponde, en principio, a una nota determinada. El intérprete las pulsa con ambas manos y puede tocar melodías, acordes y acompañamientos.
El arpa de concierto dispone de pedales que permiten modificar la altura de las notas y obtener sostenidos o bemoles. Su armazón y su columna soportan la tensión de las cuerdas, y determinadas partes del instrumento contribuyen a proyectar y enriquecer el sonido.
Otros instrumentos de cuerda pulsada
- Laúd: posee un mástil y una caja de resonancia característica, y tuvo gran importancia en la música europea de distintas épocas.
- Mandolina: es pequeña, tiene una caja abombada y suele tocarse con púa.
- Banjo: se reconoce por su cuerpo circular, cuya tapa tensada funciona de manera parecida a un parche resonador.
- Balalaica: instrumento tradicional ruso con una caja de forma triangular.
También pertenece a esta categoría el clavecín. Aunque tiene teclado, sus teclas accionan unos plectros que pulsan las cuerdas en lugar de golpearlas. Por este motivo se clasifica como instrumento de cuerda pulsada.
Instrumentos de cuerda percutida
En los instrumentos de cuerda percutida, las cuerdas vibran porque reciben un golpe. En algunos casos, el músico acciona teclas que ponen en movimiento pequeños martillos; en otros, puede utilizarse una baqueta o una pieza similar. El golpe debe ser lo bastante preciso para producir un sonido definido sin dañar las cuerdas.
El piano
El piano es el ejemplo más conocido. Cuando se pulsa una tecla, un mecanismo impulsa un martillo contra una o varias cuerdas. Después, el martillo se separa para que la cuerda pueda vibrar libremente, mientras que un apagador detiene el sonido cuando se suelta la tecla.
Las cuerdas graves suelen ser más largas y gruesas que las agudas. El piano posee una gran caja de resonancia y un armazón capaz de soportar una tensión considerable. Su teclado incluye teclas blancas y negras, que permiten interpretar notas naturales y alteradas.
El clavicordio y la celesta
El clavicordio también utiliza un teclado, pero su mecanismo no funciona como el del piano moderno. Al pulsar una tecla, una pieza metálica llamada tangente golpea o presiona la cuerda y permanece en contacto con ella mientras se mantiene la tecla. Es un instrumento de sonido suave y de posibilidades dinámicas más limitadas.
La celesta se acciona mediante un teclado y produce el sonido cuando unos martillos golpean pequeñas placas metálicas. Aunque su apariencia y su mecanismo recuerdan en parte a los del piano, el elemento que vibra principalmente son esas placas, no cuerdas. Por ello, desde una clasificación estricta basada en el elemento vibrante, suele considerarse un instrumento de percusión afinada, aunque su mecanismo de teclado y su uso musical hacen que a veces se estudie junto a los instrumentos de cuerda percutida.
Diferencias principales entre las tres familias
La forma más sencilla de distinguir estos instrumentos es preguntarse qué acción inicia la vibración de la cuerda:
- Si la cuerda se hace vibrar mediante el roce continuo de un arco, es un instrumento de cuerda frotada.
- Si se tira de la cuerda y se suelta con el dedo o una púa, es de cuerda pulsada.
- Si la cuerda recibe un golpe de un martillo, una tecla o una pieza semejante, es de cuerda percutida.
La caja de resonancia no es el criterio principal para clasificarlos. Es un recurso para amplificar y colorear el sonido, pero puede estar ausente o ser sustituida por sistemas eléctricos. Tampoco el número de cuerdas basta para identificar una familia: hay instrumentos con cantidades muy distintas y con diseños especiales.
Resumen de los nombres más importantes
- Cuerda frotada: violín, viola, violonchelo y contrabajo.
- Cuerda pulsada: guitarra, bajo eléctrico, arpa, laúd, mandolina, banjo, balalaica y clavecín.
- Cuerda percutida: piano y clavicordio. La celesta se relaciona a menudo con este grupo por su teclado y su mecanismo, aunque sus placas metálicas son las que vibran principalmente.
Reconocer el modo en que se produce la vibración permite comprender mejor por qué cada instrumento tiene un timbre, una duración y una forma de interpretación diferentes. A partir de ese criterio, resulta más fácil aprender sus nombres y situarlos dentro de la familia musical correspondiente.
Vídeo explicativo
Autor
Clara Navarro
Autora de Aulaversum especializada en contenidos de Música. Participa en la elaboración y revisión de materiales sobre lenguaje musical, teoría, instrumentos, ritmo, melodía e historia de la música. Sus contenidos buscan acercar los conceptos musicales de manera sencilla y práctica, combinando explicaciones claras con ejemplos que faciliten su comprensión.