Menú

Origen del sistema solar - Resumen corto y explicación

Origen del sistema solar - Resumen corto y explicación
4 min. de lectura

El sistema solar se formó hace aproximadamente 4.600 millones de años. Su origen está relacionado con una gran nube de gas y polvo que comenzó a concentrarse por efecto de la gravedad. A partir de ese material se formaron el Sol, los planetas, los satélites, los asteroides, los cometas y otros cuerpos que orbitan alrededor de nuestra estrella.

Resumen
Resumen
El sistema solar se formó hace unos 4.600 millones de años a partir del colapso gravitatorio de una nube de gas y polvo. Según el modelo de la nebulosa solar, esta nube originó un disco protoplanetario, cuyo centro formó el Sol y cuyos materiales se agruparon en planetesimales y planetas. La distancia al Sol determinó la diferencia entre planetas rocosos y planetas exteriores. El material restante originó asteroides, cometas, planetas enanos y satélites, formados también por captura o impactos.

Cómo se formó el sistema solar

La explicación más aceptada se conoce como modelo de la nebulosa solar. Según este modelo, una región de una nube interestelar, compuesta sobre todo por hidrógeno y helio y enriquecida con elementos más pesados, empezó a contraerse.

Al disminuir su tamaño, la nube giró cada vez más deprisa y se fue aplanando hasta formar un disco protoplanetario. En el centro se acumuló la mayor parte del material. La presión y la temperatura aumentaron tanto que esa zona se convirtió en una protoestrella: el futuro Sol.

En las regiones del disco que rodeaban al Sol, pequeños granos de polvo chocaron y se unieron. Con el tiempo originaron cuerpos mayores, llamados planetesimales. Estos siguieron creciendo mediante choques y atracción gravitatoria hasta formar los embriones planetarios y, finalmente, los planetas.

El nacimiento del Sol

Cuando la materia se concentró en el centro, la protoestrella alcanzó temperaturas y presiones muy elevadas. En su núcleo comenzó la fusión nuclear del hidrógeno, un proceso en el que varios núcleos de hidrógeno se transforman en helio y liberan una enorme cantidad de energía. Así nació el Sol como una estrella.

La energía y el viento solar contribuyeron a dispersar parte del gas y del polvo que quedaban en el disco. Sin embargo, antes de que este material desapareciera, ya se habían formado muchos de los cuerpos principales del sistema solar.

El Sol continúa consumiendo hidrógeno en su núcleo. Dentro de unos 5.000 millones de años, cuando este combustible sea mucho más escaso, cambiará de etapa y se convertirá en una gigante roja. Esta transformación afectará profundamente a los planetas interiores.

Formación de los planetas

La distancia al Sol influyó en los materiales que podían permanecer en estado sólido durante la formación planetaria. Por eso se distinguen dos grandes grupos:

  • Planetas interiores o rocosos: Mercurio, Venus, la Tierra y Marte. Se formaron cerca del Sol, donde las temperaturas eran demasiado altas para conservar grandes cantidades de hielo y gases ligeros. Por ello están compuestos principalmente por rocas y metales, tienen superficies sólidas y son relativamente pequeños.
  • Planetas exteriores: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Se formaron en zonas más frías, donde pudieron acumularse hielos y grandes cantidades de material. Júpiter y Saturno son gigantes gaseosos, mientras que Urano y Neptuno se clasifican como gigantes helados, porque contienen una proporción importante de sustancias como agua, amoníaco y metano en formas sometidas a gran presión.

Los planetas no se originaron de una sola vez. Primero aparecieron cuerpos pequeños; después, sus colisiones y su atracción gravitatoria hicieron que algunos crecieran más que otros. También hubo choques violentos que modificaron las superficies y las órbitas de los planetas jóvenes.

Asteroides, cometas y planetas enanos

No todo el material del disco protoplanetario acabó formando planetas. Parte quedó repartida en distintas regiones y dio lugar a asteroides, cometas y otros cuerpos menores.

Los asteroides son objetos formados sobre todo por roca y metal. Muchos se encuentran en el cinturón de asteroides situado entre Marte y Júpiter. Los cometas contienen hielos, polvo y materiales rocosos, y suelen conservarse en regiones muy frías y alejadas del Sol, como el cinturón de Kuiper y la nube de Oort.

Los planetas enanos tienen suficiente masa para adoptar una forma casi redonda, pero no han despejado de otros cuerpos la zona de su órbita. Plutón es uno de ellos y se encuentra en el cinturón de Kuiper.

Cómo se formaron los satélites

Los satélites naturales son cuerpos que giran alrededor de un planeta o de otro cuerpo mayor. Sus orígenes pueden ser diferentes: algunos se formaron a partir del material que rodeaba al planeta joven; otros quedaron capturados por su gravedad, y algunos surgieron después de grandes impactos.

La Luna, por ejemplo, se relaciona con un enorme impacto ocurrido durante las primeras etapas de la historia de la Tierra. En cambio, muchos satélites pequeños de los planetas exteriores presentan características compatibles con una captura gravitatoria.

El sistema solar nació del colapso de una nube de gas y polvo. La materia central formó el Sol y el material restante se agrupó en planetas y cuerpos menores. La temperatura, la distancia al Sol, la gravedad y las colisiones determinaron la diversidad de objetos que observamos actualmente.

¿Te ha servido esta lección?
Tu opinión nos ayuda a mejorar nuestros contenidos.
¡Gracias por ayudarnos a mejorar!

Vídeo explicativo

Autor

Elena Vidal Elena Vidal Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.