Problemas de codominancia y herencia intermedia: ejercicios resueltos
Los problemas de codominancia y herencia intermedia se resuelven analizando cómo se comportan dos alelos cuando se combinan. Para organizar las posibilidades se utiliza el cuadro de Punnett, que cruza los gametos de cada progenitor.
Problemas de codominancia
En la codominancia, los dos alelos se expresan al mismo tiempo en el heterocigoto. Un ejemplo conocido es el sistema de grupos sanguíneos ABO: los alelos A y B son codominantes, mientras que el alelo 0 es recesivo.
Si una persona tiene genotipo AB y otra tiene genotipo 00, la primera puede aportar A o B, y la segunda solo puede aportar 0. Las combinaciones posibles son, por tanto, A0 y B0.
- 50 % de descendientes con genotipo A0.
- 50 % de descendientes con genotipo B0.
En este caso no aparece un grupo sanguíneo intermedio: cada alelo A o B se manifiesta según la combinación heredada.
Ejemplo de probabilidad
Consideremos ahora el cruce entre una persona AB y otra B0. La primera produce gametos A y B; la segunda, gametos B y 0. El cuadro genera cuatro combinaciones equiprobables: AB, A0, BB y B0.
Por ello, la probabilidad de obtener un descendiente con genotipo AB es de 1 entre 4, es decir, un 25 %. Las probabilidades se calculan contando los resultados favorables y dividiéndolos entre el número total de combinaciones.
Herencia intermedia
En la herencia intermedia, ninguno de los dos alelos domina por completo. El individuo heterocigoto presenta un fenotipo intermedio entre los dos homocigotos. No significa que ambos rasgos aparezcan separados, como sucede en la codominancia, sino que se observa una expresión mezclada o intermedia.
Al resolver estos ejercicios hay que identificar primero los genotipos de los progenitores, escribir los gametos posibles y completar el cuadro de Punnett. Después se distinguen las proporciones de genotipos y fenotipos. En casos como la anemia falciforme, es importante leer con atención qué efecto se atribuye a cada genotipo antes de calcular las probabilidades.
La clave es no confundir ambos modelos: en la codominancia se expresan simultáneamente los dos alelos, mientras que en la herencia intermedia el heterocigoto muestra un resultado situado entre los dos extremos.
Vídeo explicativo
Autor
Elena Vidal
Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.