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Problemas de genética de grupos sanguíneos: explicación y ejercicios

Problemas de genética de grupos sanguíneos: explicación y ejercicios
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Los problemas de genética de los grupos sanguíneos se resuelven identificando los alelos que puede transmitir cada progenitor y combinándolos después. En el sistema ABO interviene un gen con tres alelos: Iᴬ, Iᴮ e i. Los alelos Iᴬ e Iᴮ son codominantes entre sí, mientras que ambos dominan sobre i.

Por eso, una persona puede tener los genotipos IᴬIᴬ o Iᴬi y presentar el grupo A. El grupo B puede corresponder a IᴮIᴮ o Iᴮi. El grupo AB solo aparece con IᴬIᴮ, y el grupo 0 requiere dos alelos recesivos: ii.

Resumen
Resumen
Los problemas de grupos sanguíneos se resuelven identificando los alelos de cada progenitor y combinándolos mediante un cuadro de Punnett. En el sistema ABO, Iᴬ e Iᴮ son codominantes y dominan sobre i; A puede ser IᴬIᴬ o Iᴬi, B IᴮIᴮ o Iᴮi, AB IᴬIᴮ y 0, ii. Hay que distinguir fenotipo y genotipo, calcular las probabilidades y comprobar la compatibilidad familiar. El grupo 0 entre progenitores A y B solo es posible con Iᴬi e Iᴮi, con un 25 % de probabilidad.

Cómo resolver estos problemas

  1. Escribe los posibles genotipos de cada progenitor a partir de su grupo sanguíneo.
  2. Indica qué alelo puede aportar cada uno.
  3. Combina las posibilidades en un cuadro de Punnett.
  4. Cuenta los resultados y calcula la probabilidad de cada grupo.

Por ejemplo, si un progenitor tiene el grupo AB y el otro pertenece al grupo 0, el primero puede aportar Iᴬ o Iᴮ, mientras que el segundo solo puede aportar i. Los descendientes podrán ser Iᴬi, del grupo A, o Iᴮi, del grupo B. En este caso, no podrán ser del grupo AB ni del grupo 0.

Un caso que suele causar dudas

Cuando ambos progenitores presentan los grupos A y B, sí puede nacer un hijo del grupo 0, pero únicamente si sus genotipos son Iᴬi e Iᴮi. Al combinarse, existe una posibilidad entre cuatro de obtener ii, es decir, una probabilidad del 25 %. Si alguno de los progenitores es homocigoto, esa posibilidad desaparece.

En los problemas familiares también hay que distinguir entre fenotipo, el grupo que se observa, y genotipo, la combinación de alelos que posee la persona. Como un mismo grupo puede proceder de genotipos distintos, a menudo es necesario analizar varias generaciones y comparar todas las combinaciones posibles.

La mejor forma de practicar es plantear cada caso con un cuadro de Punnett y comprobar después si todos los grupos sanguíneos mencionados son genéticamente compatibles.

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Autor

Elena Vidal Elena Vidal Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.