Menú

Qué son las energías no renovables

Qué son las energías no renovables
5 min. de lectura

Las personas han aprovechado los recursos de la naturaleza para obtener calor, luz y movimiento. Durante mucho tiempo, buena parte de esa energía se ha conseguido a partir de materiales que existen en cantidades limitadas y que tardan muchísimo en volver a formarse. Estas fuentes reciben el nombre de energías no renovables.

Resumen
Resumen
Las energías no renovables proceden de recursos naturales limitados cuya formación requiere miles o millones de años. Incluyen los combustibles fósiles —carbón, petróleo y gas natural— y la energía nuclear, basada en minerales como el uranio. Su consumo provoca el agotamiento de reservas y, especialmente al quemar combustibles fósiles, contaminación y gases de efecto invernadero. La energía nuclear genera pocas emisiones directas, pero produce residuos radiactivos y presenta riesgos. Las renovables ofrecen alternativas regenerables.

Definición de energía no renovable

Las energías no renovables proceden de recursos naturales que pueden agotarse porque su formación requiere miles, millones o incluso más años, mientras que su consumo puede producirse en un periodo mucho más corto. Por eso, aunque todavía queden grandes reservas, no se consideran recursos capaces de regenerarse a una velocidad útil para la sociedad.

Las principales fuentes no renovables se agrupan en dos grandes categorías:

  • Combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural.
  • Energía nuclear: se obtiene a partir de minerales con elementos capaces de liberar energía mediante reacciones en el núcleo de sus átomos.

Los combustibles fósiles

El carbón, el petróleo y el gas natural se llaman combustibles fósiles porque se originaron a partir de restos de seres vivos. Con el paso de millones de años, esos restos quedaron enterrados y, sometidos a presión y temperatura, se transformaron en materiales ricos en energía.

El carbón

El carbón procede principalmente de antiguos restos vegetales acumulados en zonas húmedas. El calor y la presión modificaron esos restos hasta convertirlos en una roca combustible. Se utiliza para producir electricidad y también en algunos procesos industriales, aunque su combustión libera una cantidad elevada de dióxido de carbono y otros contaminantes.

No debe confundirse el carbón mineral con la madera o el carbón vegetal. La madera procede de seres vivos actuales y puede considerarse un recurso renovable si se obtiene y se repone de forma sostenible. En cambio, el carbón mineral se formó durante periodos geológicos y no puede recuperarse en un plazo comparable al de la vida humana.

El petróleo

El petróleo se formó a partir de organismos microscópicos, sobre todo acuáticos, que quedaron sepultados en antiguos fondos marinos. Es un líquido que se extrae del subsuelo y después se transforma en numerosos productos mediante procesos industriales.

De él se obtienen combustibles como la gasolina, el gasóleo y el queroseno. También sirve como materia prima para fabricar plásticos, pinturas, fibras sintéticas y otros productos. Su extracción, transporte y uso pueden provocar problemas, como vertidos, contaminación del aire y aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

El gas natural

El gas natural está compuesto principalmente por metano y suele encontrarse en depósitos subterráneos, a veces junto al petróleo. Se emplea para producir electricidad, calentar edificios y cocinar. Al quemarse, normalmente emite menos dióxido de carbono que el carbón para obtener una cantidad similar de energía, pero sigue siendo un combustible fósil y contribuye al cambio climático. Además, las fugas de metano son especialmente importantes porque este gas también intensifica el efecto invernadero.

El problema común de los combustibles fósiles es que se consumen mucho más deprisa de lo que pueden formarse. Además, al quemarlos se libera el carbono que permaneció almacenado durante largos periodos. Por eso, su uso es una de las principales fuentes de emisiones contaminantes y de gases de efecto invernadero.

La energía nuclear

La energía nuclear es otra fuente no renovable porque utiliza combustibles minerales limitados, como el uranio. En las centrales nucleares, los núcleos de ciertos átomos se dividen mediante un proceso llamado fisión nuclear. Esta reacción libera mucho calor, que se emplea para calentar agua y producir vapor. El vapor mueve turbinas conectadas a generadores eléctricos.

La fisión nuclear no es una reacción química: en ella cambia el núcleo del átomo. Esta diferencia es importante porque permite liberar una cantidad de energía muy grande a partir de una cantidad relativamente pequeña de combustible.

Durante el funcionamiento normal de una central nuclear, la producción de electricidad no depende de quemar carbón, petróleo o gas, por lo que sus emisiones directas de dióxido de carbono son bajas. Sin embargo, esta tecnología presenta riesgos y dificultades que deben controlarse con medidas estrictas de seguridad.

  • Genera residuos radiactivos que pueden seguir siendo peligrosos durante mucho tiempo y deben aislarse y almacenarse cuidadosamente.
  • Un accidente grave puede afectar a las personas y a los ecosistemas.
  • La construcción, el mantenimiento y el desmantelamiento de las centrales requieren instalaciones y controles especializados.

La energía nuclear se ha utilizado sobre todo para producir electricidad y proporcionar calor a procesos industriales. Su consideración como energía no renovable se debe a la disponibilidad limitada del combustible, no a que produzca exactamente los mismos contaminantes que los combustibles fósiles.

¿Por qué se buscan otras fuentes?

Las energías no renovables han permitido transportar personas y mercancías, fabricar productos y abastecer de electricidad a hogares e industrias. No obstante, su disponibilidad limitada y sus efectos ambientales han impulsado la búsqueda de alternativas.

Las energías renovables, como la solar, la eólica o la hidráulica, proceden de fuentes que se regeneran de manera natural en periodos relativamente cortos. También pueden causar impactos, por ejemplo, al ocupar territorio o modificar algunos paisajes, pero no dependen de reservas fósiles que se agotan. Por ello, la transición energética intenta reducir el consumo de combustibles no renovables y combinar distintas fuentes con un uso más eficiente de la energía.

¿Te ha servido esta lección?
Tu opinión nos ayuda a mejorar nuestros contenidos.
¡Gracias por ayudarnos a mejorar!

Vídeo explicativo

Autor

Elena Vidal Elena Vidal Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.