Menú

La redonda y el silencio de redonda: duración y lectura musical

La redonda y el silencio de redonda: duración y lectura musical
5 min. de lectura

Para leer una partitura no basta con reconocer las notas: también hay que saber cuánto dura cada sonido y cuándo debe producirse una pausa. La notación musical utiliza figuras y silencios para organizar el tiempo, de una manera parecida a como los signos de puntuación ordenan un texto escrito.

La redonda y el silencio de redonda son dos símbolos fundamentales para iniciarse en la lectura rítmica. Aunque uno representa un sonido y el otro una ausencia de sonido, ambos ocupan el mismo espacio temporal.

Resumen
Resumen
Las figuras y los silencios organizan la duración y las pausas en la lectura musical. La redonda representa un sonido que dura habitualmente cuatro tiempos, mientras que el silencio de redonda indica cuatro tiempos sin producir sonido. La duración depende del tempo, aunque se mantienen las relaciones entre figuras: una redonda equivale a dos blancas o cuatro negras. Las notas expresan sonidos y los silencios, pausas. La ligadura de prolongación suma duraciones de notas de igual altura.

Qué es la redonda y el silencio de redonda

La redonda es una figura musical cuya duración habitual es de cuatro tiempos. Se representa mediante una cabeza ovalada y hueca, sin plica. Cuando aparece en el pentagrama, indica que la nota debe mantenerse durante esos cuatro tiempos, siempre que el compás y la indicación rítmica permitan interpretarla de ese modo.

El silencio de redonda también equivale a cuatro tiempos, pero no produce ningún sonido. Su función es señalar que el intérprete debe permanecer en silencio durante ese periodo. En la escritura musical suele aparecer como un pequeño rectángulo colgado de una línea del pentagrama.

Por tanto, si una partitura contiene una redonda, se mantiene un sonido durante cuatro tiempos; si contiene un silencio de redonda, se cuentan esos mismos cuatro tiempos sin tocar, cantar ni emitir sonido.

Qué es una figura rítmica

Una figura rítmica es un signo que expresa la duración de un sonido. El ritmo organiza los acontecimientos musicales a lo largo del tiempo, mientras que la altura indica si un sonido es más grave o más agudo. Son aspectos diferentes, aunque aparecen juntos en muchas partituras.

La duración se mide normalmente mediante tiempos. Para aprender a leer una figura conviene observarla dentro de un pulso regular: se puede marcar con palmadas, con el movimiento de la mano o contando en voz baja. De este modo, la redonda no se interpreta como cuatro sonidos separados, sino como un único sonido que se prolonga durante cuatro pulsos.

La duración exacta también depende del tempo. Si la música se interpreta deprisa, los cuatro tiempos transcurren más rápidamente; si se interpreta despacio, duran más. Lo que permanece igual es la relación entre las figuras: una redonda ocupa el doble que una blanca y cuatro veces lo que una negra.

Tipos de figura musical: notas y silencios

En la escritura del ritmo encontramos dos grandes grupos:

  • Las notas, que indican sonidos con una duración determinada. Cuando se colocan en el pentagrama, su posición permite conocer además su altura.
  • Los silencios, que indican pausas con una duración concreta. No representan una nota que deba tocarse, sino el intervalo en el que se debe dejar de producir sonido.

Los silencios no son espacios vacíos sin significado. Forman parte de la música y ayudan a separar ideas, crear contrastes y dar variedad al ritmo. Una melodía puede alternar sonidos largos, sonidos breves y pausas de distintas duraciones.

Cómo reconocer y escribir las figuras musicales

Las notas se distinguen por varios elementos gráficos. La cabeza es la parte ovalada; la plica es la línea vertical que algunas figuras llevan unida; y los corchetes son los trazos curvos o angulares que aparecen en figuras más breves. No todas las figuras presentan los tres elementos. La redonda, por ejemplo, tiene una cabeza hueca, pero no lleva plica ni corchete.

Los silencios poseen signos propios. No se dibujan como notas sin cabeza, sino mediante formas convencionales que hay que aprender a identificar. El silencio de redonda se diferencia de otros silencios por su forma y por su valor de cuatro tiempos.

Duración de algunas figuras

  • Redonda = 4 tiempos.
  • Blanca = 2 tiempos.
  • Negra = 1 tiempo.
  • Corchea = 1/2 tiempo.
  • Semicorchea = 1/4 de tiempo.

Estas equivalencias permiten comprender cómo se completa una misma cantidad de tiempo. Por ejemplo, cuatro negras duran lo mismo que una redonda, y dos blancas también ocupan el valor de una redonda. No son la misma figura ni se interpretan exactamente igual, pero su duración total coincide.

Duración de los silencios

  • Silencio de redonda = 4 tiempos.
  • Silencio de blanca = 2 tiempos.
  • Silencio de negra = 1 tiempo.
  • Silencio de corchea = 1/2 tiempo.
  • Silencio de semicorchea = 1/4 de tiempo.

Cada figura tiene un silencio equivalente. Así, una pausa de cuatro tiempos puede escribirse con un silencio de redonda o, si la organización rítmica lo requiere, mediante varios silencios más breves cuya duración conjunta sea la misma.

La ligadura musical

La ligadura de prolongación es una línea curva que une dos notas de la misma altura. Su efecto consiste en sumar sus duraciones, de manera que el segundo sonido no se vuelve a atacar: continúa el sonido iniciado en la primera nota.

Este recurso resulta especialmente útil cuando una duración debe atravesar una división del compás. Por ejemplo, una nota puede comenzar al final de un compás y prolongarse dentro del siguiente mediante una ligadura. También permite expresar duraciones que no corresponden a una única figura.

No debe confundirse la ligadura de prolongación con una línea curva que une notas de distinta altura para indicar que deben interpretarse de forma enlazada. Aunque visualmente pueden parecerse, sus funciones musicales son diferentes.

Cómo practicar la redonda y su silencio

Para empezar, marca cuatro pulsos regulares con la mano. Después, interpreta una nota larga durante los cuatro pulsos y repite el ejercicio manteniendo la mano en movimiento, pero sin producir sonido. En la segunda parte estarás practicando el silencio de redonda.

También puedes alternar una redonda y un silencio de redonda: produce sonido mientras cuentas del uno al cuatro, guarda silencio durante los cuatro pulsos siguientes y vuelve a empezar. La finalidad es mantener el pulso incluso cuando no se escucha nada.

Dominar estas dos figuras ayuda a comprender la relación entre duración, pausa y compás. A partir de ahí, será más sencillo leer combinaciones de blancas, negras, corcheas y sus silencios con mayor seguridad.

¿Te ha servido esta lección?
Tu opinión nos ayuda a mejorar nuestros contenidos.
¡Gracias por ayudarnos a mejorar!

Vídeo explicativo

Autor

Clara Navarro Clara Navarro Autora de Aulaversum especializada en contenidos de Música. Participa en la elaboración y revisión de materiales sobre lenguaje musical, teoría, instrumentos, ritmo, melodía e historia de la música. Sus contenidos buscan acercar los conceptos musicales de manera sencilla y práctica, combinando explicaciones claras con ejemplos que faciliten su comprensión.