Litosfera: definición para niños y sus partes
La Tierra está formada por varias capas, y cada una cumple una función importante. La litosfera es la zona sólida y rígida que forma la parte exterior de nuestro planeta. En ella se encuentran los continentes, el fondo de los océanos y las placas tectónicas, cuyos movimientos intervienen en la formación de montañas, volcanes y terremotos.
¿Qué es la litosfera?
La litosfera es la capa dura y rocosa de la Tierra. Está compuesta por la corteza terrestre y por la parte superior del manto, que permanece relativamente rígida. Debajo de ella se encuentra una zona del manto más caliente y deformable, sobre la que se desplazan lentamente las placas tectónicas.
La palabra litosfera procede del griego y significa “esfera de piedra”. Aunque la imaginemos como una única capa, en realidad está dividida en grandes fragmentos llamados placas tectónicas. Algunas placas sostienen continentes, otras forman el fondo oceánico y muchas incluyen una parte continental y otra oceánica.
Las placas no están completamente inmóviles. Se desplazan muy despacio debido al calor interno de la Tierra y a los movimientos del manto. Normalmente avanzan solo unos centímetros al año, pero, cuando se separan, chocan o se deslizan unas junto a otras, pueden producir terremotos, erupciones volcánicas, tsunamis y cordilleras.
¿Hay diferentes tipos de litosfera?
La litosfera es una sola estructura del planeta, pero los científicos utilizan distintas clasificaciones para estudiarla según la propiedad que observan. Así pueden hablar de:
- Litosfera sísmica: es la zona en la que las ondas producidas por los terremotos se propagan con mayor rapidez que en las capas más blandas que hay debajo.
- Litosfera térmica: se define teniendo en cuenta cómo se transmite el calor en el interior de la Tierra. En esta zona, el calor se conduce principalmente a través de los materiales sólidos.
- Litosfera elástica: es la parte que puede soportar esfuerzos y deformarse de manera limitada. En ella se encuentran las placas tectónicas, que se mueven lentamente como bloques rígidos.
Estas categorías no representan tres capas completamente separadas, sino distintas maneras de describir la litosfera. La litosfera elástica está relacionada especialmente con las placas tectónicas. Su grosor no es igual en todos los lugares: suele ser menor bajo los océanos jóvenes y mayor en las zonas continentales antiguas.
Partes principales de la litosfera
Para comprender mejor la litosfera, podemos fijarnos en los materiales y estructuras que la forman.
Corteza terrestre
La corteza terrestre es la parte más exterior de la Tierra. Es muy fina si la comparamos con el tamaño total del planeta, pero sobre ella vivimos y en ella se encuentran los suelos, las montañas y los fondos marinos.
Su grosor cambia según el lugar. Bajo los continentes puede alcanzar aproximadamente los 70 kilómetros, mientras que bajo los océanos suele tener alrededor de 5 kilómetros. Está formada por rocas y minerales, entre ellos:
- Cuarzo.
- Feldespato.
- Mica.
La corteza continental y la oceánica no son iguales. La continental suele ser más gruesa y menos densa; la oceánica, en cambio, es más delgada y está formada en gran parte por rocas de origen volcánico.
Placas tectónicas
Las placas tectónicas son grandes fragmentos rígidos de la litosfera. Se desplazan sobre materiales más calientes y deformables del manto. No se mueven como piezas sueltas a gran velocidad: su desplazamiento es muy lento, aunque sus efectos pueden ser importantes.
En los lugares donde dos placas se encuentran pueden suceder diferentes cosas. Si se separan, asciende material caliente desde el interior y puede formarse nueva corteza. Si chocan, una puede hundirse bajo la otra o ambas pueden levantarse y originar montañas. Si se deslizan lateralmente, acumulan tensión y pueden provocar terremotos cuando esa tensión se libera.
Las erupciones volcánicas y los terremotos no aparecen porque las placas estén quietas, sino precisamente por las fuerzas y movimientos que se producen en sus límites. En el mar, un desplazamiento brusco del fondo oceánico también puede originar un tsunami, que es una serie de olas de gran tamaño.
Corteza oceánica
La corteza oceánica es la parte de la corteza que se encuentra bajo los océanos. Ocupa aproximadamente el 55 % de la superficie de la Tierra y tiene un grosor aproximado de entre 6 y 12 kilómetros, según la zona que se estudie.
Puede describirse en tres niveles principales:
- Nivel superior: contiene sedimentos acumulados por la acción del agua y por los materiales procedentes de la erosión de los continentes.
- Nivel intermedio: está formado sobre todo por rocas basálticas y volcánicas. Muchas se originan cuando el material que sale de los volcanes submarinos se enfría al entrar en contacto con el agua.
- Nivel inferior: está próximo al manto y contiene rocas como los gabros y otras rocas plutónicas, que se forman cuando el magma se enfría lentamente en el interior.
La corteza oceánica permanece normalmente bajo el agua, aunque existen lugares donde materiales relacionados con las dorsales oceánicas llegan a sobresalir, como ocurre en Islandia y en la República de Yibuti. Las rocas oceánicas más antiguas estudiadas hasta ahora tienen aproximadamente 180 millones de años; son mucho más jóvenes que algunas rocas continentales.
¿Por qué es importante la litosfera?
La litosfera es importante porque proporciona la superficie sólida donde se desarrollan los ecosistemas terrestres y donde las personas construyen sus ciudades. Además, contiene minerales, rocas, suelos y muchos recursos naturales.
También ayuda a explicar algunos cambios del relieve terrestre. Las placas tectónicas modifican lentamente la forma de los continentes y de los océanos. Por eso, la litosfera no es una capa completamente inmóvil: es una parte sólida de la Tierra que cambia muy despacio a lo largo del tiempo.
Vídeo explicativo
Autor
Elena Vidal
Autora de Aulaversum especializada en Ciencias Naturales. Participa en la elaboración y revisión de contenidos sobre biología, seres vivos, cuerpo humano, medio ambiente, geología y ciencias de la naturaleza. Sus explicaciones buscan relacionar los conceptos científicos con fenómenos cotidianos para facilitar su comprensión y despertar el interés por el entorno natural.