Múltiplos de 8: qué son y ejemplos
Los múltiplos de 8 son los números que se obtienen al multiplicar 8 por un número entero. Para entenderlos con facilidad, primero conviene recordar qué significa que un número sea múltiplo de otro y cómo podemos comprobarlo mediante una multiplicación o una división exacta.
Qué significa ser múltiplo de un número
Un número es múltiplo de otro cuando puede obtenerse multiplicándolo por un número entero. Por ejemplo, 18 es múltiplo de 6 porque:
6 × 3 = 18
Esto indica que 6 cabe exactamente tres veces en 18, sin que sobre ninguna cantidad. También podemos decir que 18 es múltiplo de 3, ya que 3 × 6 = 18. Por tanto, un mismo número puede ser múltiplo de varios números diferentes.
La idea se puede expresar con una fórmula sencilla: si a × n = m, entonces m es múltiplo de a. En esta expresión, n es el número entero por el que multiplicamos.
Cómo comprobar si un número es múltiplo de otro
Hay dos procedimientos habituales para saberlo:
- Multiplicar: buscamos un número entero que, al multiplicarlo por el número inicial, produzca el número que estamos comprobando.
- Dividir: hacemos la división y observamos si el resultado es exacto, es decir, si el resto es 0.
Por ejemplo, para comprobar si 35 es múltiplo de 5, podemos realizar esta operación:
5 × 7 = 35
Como la multiplicación da 35, podemos afirmar que 35 es múltiplo de 5. También se comprueba mediante 35 ÷ 5 = 7, una división exacta.
En cambio, 37 no es múltiplo de 5, porque no existe un número entero que cumpla 5 × n = 37. Al dividir, obtenemos 37 ÷ 5 = 7 y queda un resto de 2.
Cuáles son los múltiplos de 8
Para encontrar los múltiplos de 8, basta con multiplicar 8 por distintos números enteros. Si comenzamos por 0 y continuamos con los números naturales, obtenemos:
- 8 × 0 = 0
- 8 × 1 = 8
- 8 × 2 = 16
- 8 × 3 = 24
- 8 × 4 = 32
- 8 × 5 = 40
- 8 × 6 = 48
- 8 × 7 = 56
- 8 × 8 = 64
- 8 × 9 = 72
- 8 × 10 = 80
Por eso, algunos múltiplos de 8 son 0, 8, 16, 24, 32, 40, 48, 56, 64, 72 y 80. La lista no termina, porque siempre podemos multiplicar 8 por un número entero mayor. Después de 80 aparecerían 88, 96, 104, 112 y muchos más.
También se pueden obtener múltiplos negativos si se utilizan números enteros negativos: 8 × (−2) = −16. Sin embargo, en los ejercicios escolares normalmente se trabaja con los múltiplos no negativos.
Cómo reconocer rápidamente un múltiplo de 8
La forma más segura consiste en dividir el número entre 8. Si la división no tiene resto, el número es múltiplo de 8.
Por ejemplo, 104 es múltiplo de 8 porque:
104 ÷ 8 = 13
El resultado es un número entero. En cambio, 86 no es múltiplo de 8, ya que al dividirlo entre 8 obtenemos 10 y sobra 6.
En números enteros positivos, existe además una regla práctica: basta con comprobar si sus tres últimas cifras forman un múltiplo de 8. Por ejemplo, 1.216 es múltiplo de 8 porque 216 lo es, ya que 216 ÷ 8 = 27. Esta regla funciona porque cualquier número formado por miles, centenas o decenas completas puede separarse en grupos que son divisibles entre 8.
Ejercicios sobre los múltiplos de 8
Resuelve estas actividades antes de consultar las respuestas:
- Señala cuáles de estos números son múltiplos de 8: 14, 20, 32, 42, 56, 67, 72, 88, 94 y 104.
- Escribe los cinco primeros múltiplos de 8 empezando por 0.
- ¿Es 1.328 múltiplo de 8? Compruébalo mediante una división o utilizando la regla de las tres últimas cifras.
Soluciones de los ejercicios
- Los múltiplos de 8 de la primera lista son 32, 56, 72, 88 y 104. Por ejemplo, 88 ÷ 8 = 11, mientras que 94 deja resto al dividirlo entre 8.
- Los cinco primeros múltiplos, contando el 0, son 0, 8, 16, 24 y 32.
- 1.328 sí es múltiplo de 8, porque sus tres últimas cifras son 328 y 328 ÷ 8 = 41. Por tanto, 1.328 ÷ 8 = 166.
Vídeo explicativo
Autor
Daniel Romero
Autor de Aulaversum especializado en contenidos de Matemáticas. Participa en la elaboración y revisión de explicaciones, ejemplos, ejercicios y recursos relacionados con cálculo, álgebra, geometría, aritmética y resolución de problemas. Busca presentar los procedimientos paso a paso y ayudar a comprender el razonamiento que existe detrás de cada operación.